Usted está en: Inicio / Caleidoscopio / ¿Y qué es eso del hipertexto?

Probablemente hayas escuchado antes esta palabra pero como suele suceder con algunos conceptos, tienes una vaga noción de lo que significa y definitivamente no tienes idea para qué te puede servir en tu vida profesional y académica.

Pues bien, en términos básicos, un hipertexto es aquel texto que tiene enlaces a otros documentos; el Diccionario de la Real Academia Española lo define como: “Conjunto estructurado de textos, gráficos, etc., unidos entre sí por enlaces y conexiones lógicas”.  

El término hipertexto fue acuñado en 1981 por Theodor H. Nelson, pasando a designar, con esa expresión, un tipo de texto electrónico, una escrita no secuencial que, mediante la existencia de una serie de bloques de textos conectados entre sí por nexos (enlaces), permite al usuario establecer una multiplicidad de itinerarios de acceso y ampliar de modo significativo superiores posibilidades de lectura en un monitor interactivo” Ribas. (2006).

 Como ya te habrás dado cuenta es una manera como la informática puede servirte para catalogar, agrupar y asociar información afín.  Estas referencias pueden ser de tipo gráfico, de sonido o video, lingüístico, pues lo importante es que de una  u otra manera tejan una red de investigación sobre un tema dado. Vistas así las cosas, seguramente ya te has ido dando cuenta que esta herramienta, no solamente la usas a menudo, sino que puede serte de gran utilidad en tu desempeño profesional pues te permite acceder a los fragmentos de información que necesitas para un trabajo puntual.

El proceso mental que los seres humanos desarrollan y los conocimientos que van acumulando a lo largo de los años, constituyen un gran hipertexto o cuántas veces no te ha sucedido que algo que viste o te dijeron, te remite a un recuerdo, una persona, un libro.  Los mapas mentales son, también, ejemplos de hipertextualidad, pues la información no está organizada jerárquicamente sino con base en asociaciones a partir de una palabra o concepto.  La tecnología ha hecho posible que esa operación mental se pueda “materializar” en este sistema de acumulación de datos. Simultáneamente con  las inmensas posibilidades de acceso al conocimiento que ofrece la web, viene un cambio en la lectura de todo ese material ya que cada lector va a dejar un rastro diferente del texto inicial dependiendo del recorrido que haya hecho al seguir los múltiples enlaces que se le proponen; según lo dicho por Leffa (1999) en Ribas (2006), “no sólo deja de existir una lectura única; el texto único, lineal y secuencial, desdoblándose de la izquierda para la derecha y de cima hacia abajo, página tras página, tampoco existe”.

Las páginas digitales de los periódicos son un ejemplo de hipertexto en la medida que te remiten, mediante enlaces, a otras formas de presentación del mensaje que estás leyendo. Haz la prueba y sigue el enlace del periódico El Espectador http://www.elespectador.com/noticias o cualquier otro de tu preferencia y te vas a dar cuenta cómo puedes llegar no sólo a las noticias de actualidad sino al archivo de fechas pasadas, a blogs asociados a la página y a muchas otras posibilidades de información.   

Mira esta dirección que presenta un hipertexto sobre ciencias naturales y si bien su contenido es elemental, te servirá como otro ejemplo de esta herramienta digital: http://www.biologia.edu.ar/.  Finalmente, una tercera muestra de cómo se puede interconectar la información, esta vez en la literatura: http://www.hipertexto.info/documentos/literat.htm

Ribas F., Va. (2006). Espéculo. Revista de Estudios Literarios. Número 34. Universidad Complutense de Madrid. Recuperado de:

http://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero34/hptxt.html

Publicado por Maríae Segura El día 10/02/2016 Enlace permanente Comentarios (0)