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2016_04_28_not_konpalabra_comillas

Estos son los usos más recurrentes:

1) El primer uso tiene que ver con la citación textual de fuentes externas que usamos dentro de nuestros escritos para sustentar nuestros puntos de vista sobre un tema. Es decir, cuando escribimos alguna idea, referencia, ejemplo, etc., que es tomada tal cual de otra fuente (otro autor) la presentamos entre comillas “ ”, claro está con la debida referenciación según las normas de citación usadas para el escrito. Esto último es importante para evitar plagio, y, sobre todo, para aclarar al lector, exactamente, de dónde se tomó dicha información.

Ejemplo:

Max Weber (1964) señala que “llamamos sociedad a una relación social cuando y en la medida en que la actitud en la acción social se inspira en una compensación de intereses por motivos racionales (de fines o de valores) o también a una unión de intereses con igual motivación” (p. 33).

Nota: Las comillas deben abrir y cerrar toda la cita para evitar confusión.


2) Otro uso tiene que ver con que en un escrito se usan comillas para separar una palabra o una pequeña frase que dentro del contexto de la oración indica ironía.

Ejemplo:

Su hijo tuvo ese bajo desempeño académico porque era absolutamente “responsable” con las tareas que debía hacer.

En este caso, la palabra encerrada en comillas significa todo lo contrario de lo que esta significa normalmente.


3) Las comillas también se usan cuando en un escrito no se encuentra la palabra exacta para el caso que se quiere dar a entender, y la que se usa es más acertada para presentar lo que quiere decir la oración o el escrito.

Ejemplo:

Es muy importante permanecer siempre serenos. Las abejas, al igual que otros animales, “huelen” nuestro nerviosismo, lo que no favorece su captura.


4) Las comillas se usan dentro de un escrito para hacer énfasis en una palabra que requiere “cuidado” dentro de la oración que se escribe. Es decir, se trata de llamar la atención del lector en esta palabra para poder entender el mensaje que se expone de manera adecuada.

Ejemplo:

En cuanto a los graffitis, ver calles completamente arruinadas por esta clase de “arte” no hace más que destruir el potencial de belleza que ofrece y puede exponer la ciudad.

En este ejemplo se puede ver también el caso #1 presentado en este escrito, puesto que, hay claramente ironía por parte del autor.


Nota 1: Las palabras que no pertenecen al castellano no se escriben entre comillas, se escriben en cursiva. Es decir, las palabras que usamos del inglés, francés, latín, etc. En nuestros escritos se presentan mediante esta regla. Importante, se recomienda usar extranjerismos solo cuando en el castellano no hay una palabra exacta que denote el sentido de mi intensión, por eso recurro a otro idioma que sí la tiene.

Ejemplo:

El gobierno, por más transparente que fue en su modo de realizar el ajuste, no tuvo en cuenta el modus operandi de sus funcionarios durante la campaña.

Nota 2: No se usan comillas para escribir los nombres de artículos, ni capítulos de libros, entre otros; estos se escriben de manera normal y solo con mayúscula en la inicial. Los nombres de los libros, de las obras, de las revistas, etc. tampoco se escriben entre comillas. Estos se escriben siempre en cursiva.

Ejemplo:

El artículo Así va la paz, del libro Colombia tendrá un mejor futuro (2016), es preciso para dialogar sobre el tema del acuerdo en estos tiempos en donde el país se halla absolutamente “unido”.

Referencias

  • Millán, J. (2015). Perdón, imposible: guía para una puntuación más rica y consciente. Barcelona: Editorial Ariel. P- 105-111.
  • Real Academia Española, R. (2014). Mayúsculas. Diccionario de la lengua española (23rd ed.). Espasa. Recuperado de http://dle.rae.es/?w=may%C3%BAsculas
Publicado por Fundación Universitaria Konrad Lorenz El día 11/18/2016 Enlace permanente Comentarios (0)